Una empresa de robótica anunció que está a punto de presentar el primer robot humanoide de embarazo capaz de gestar un bebé vivo. Equipado con un útero artificial y una cápsula de incubación integrada, el proyecto despierta tanto fascinación como controversia sobre los límites éticos de la tecnología y la maternidad.
FUENTE:es.gizmodo.com
AUTOR: Martín Nicolás Parolari
La idea de un robot capaz de traer un bebé al mundo parecía hasta hace poco exclusiva de la ciencia ficción. Sin embargo, un anuncio desde Asia reavivó un debate que mezcla asombro y temor: un humanoide con útero artificial, diseñado para gestar un embarazo completo, podría salir al mercado en apenas un año.
El plan detrás de la máquina

La revelación llegó de la mano de Zhang Qifeng, doctor en la Universidad Tecnológica de Nanyang y director de Kaiwa Technology. En una entrevista difundida por medios chinos, aseguró que su equipo trabaja en un robot humanoide con módulo abdominal capaz de simular un embarazo de diez meses y dar a luz como un ser humano.
El sistema se basa en un útero artificial: una cápsula en la que el embrión se desarrolla en líquido amniótico y recibe nutrientes por un cordón umbilical artificial. Según Qifeng, las pruebas con animales ya han sido exitosas y el lanzamiento podría llegar en menos de un año, con un precio cercano a los 14.000 dólares.
Expectativas y preguntas sin respuesta

Aunque el proyecto se viralizó rápidamente en China, su creador evitó dar detalles sobre el proceso de fecundación y la implantación de óvulos y espermatozoides en el útero robótico. La falta de explicaciones técnicas alimentó tanto la intriga como la polémica.
Las reacciones fueron inmediatas: algunos calificaron la propuesta de “antinatural” y “cruel”, mientras otros la defendieron como una esperanza para quienes no pueden concebir mediante métodos tradicionales. “Ahora tengo la oportunidad de tener un bebé”, escribió una usuaria, reflejando el entusiasmo de quienes ven la tecnología como una alternativa a la infertilidad.
El choque entre ciencia y ética

Médicos y especialistas en biología reproductiva han mostrado cautela. Señalan que, aunque la incubación artificial avanza, la gestación humana involucra procesos complejos —desde la secreción hormonal hasta la interacción inmunológica— que aún no se comprenden del todo. Replicarlos con precisión en un robot sería, de momento, casi imposible.
El anuncio, sin embargo, pone sobre la mesa un debate mayor: ¿debe la tecnología asumir el papel de la biología? Entre promesas de innovación y advertencias sobre sus límites, el “robot madre” de Kaiwa Technology no solo busca gestar vida, sino también una discusión global sobre el futuro de la humanidad.