El prototipo del FireDrone puede soportar temperaturas de hasta 200 grados durante 10 minutos.

FUENTE:larazon.es

AUTOR:Alfredo Biurrun

Los equipos de rescate podrían tener en el futuro una nueva herramienta que les ayude a encontrar personas atrapadas en un incendio gracias a un dronresistente al fuego que ha desarrollado un grupo de ingenieros del Imperial College de Londres y Empa, centro de investigación suizo en tecnología y ciencia de los materiales. El FireDrone es un prototipo de dron capaz de soportar temperaturas de hasta 200 grados durante 10 minutos sin que su funcionamiento se vea afectado.

Según indican sus creadores en la investigación publicada, el despliegue de robots en entornos extremos reduce el riesgo de pérdida de vidas humanas. Su propuesta es la de “un robot aéreo térmicamente agnóstico con material de aislamiento térmico estructural y un sistema de enfriamiento de material de cambio de fase”.

La estructura del UAV debe su resistencia a las altas temperaturas a dos componentes. Por un lado, los investigadores han empleado aerogel poliimida, un material sólido y ligero con gran resistencia química y térmica, como uno de los principales componentes en el diseño del dron para adaptar la estructura y las propiedades del robot a temperaturas extremas, tanto altas como bajas.

Interior del FireDrone.
Interior del FireDrone.Empa.

Por otro, la fibra de vidrio con partículas de sílice refuerza el aerogel y reduce cualquier contracción que se pueda producir en el material como consecuencia de temperaturas extremas. Estos dos materiales combinados dan lugar a lo que los responsables del FireDrone denominan GFRPI, iniciales en inglés de Poliimida reforzada con fibra de vidrio, que actúa como escudo protector del dron. Los brazos del dispositivo con las hélices contienen espuma aislante y un revestimiento externo de aluminio ayuda a reflejar el calor.

Principios naturales de regulación térmica

Además de los materiales que protegen la electrónica del dispositivo, el FireDrone enfría sus componentes gracias a sus sensores de dióxido de carbono. Su función es la detectar el fuego, pero la evaporación del compuesto químico en sus sensores también produce ese efecto de enfriamiento. Este mecanismo está basado en los principios naturales de regulación térmica.

El FireDrone cuenta con cámaras estándar e infrarrojas para capturar imágenes de lo que está sucediendo a su alrededor y transmitirlas al operador. En las pruebas realizadas ha operado tanto a 200 grados como a -12.

No es un dron ignífugo, dado que en un incendio en una estructura, con materiales inflamables, las temperaturas de las llamas pueden alcanzar los 1.000 grados, pero sus capacidades le permiten llegar donde ningún otro dron podría hacerlo en esa situación y ser una herramienta muy valiosa para indicar a los bomberos donde se encuentran las víctimas y determinar la mejor ruta para llegar a ellos. Por el momento, los ingenieros continúan trabajando en reducir sus dimensiones y añadir más sensores.


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